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Esta sección, como su nombre indica, pretende que, entre todos, recordemos cada detalle de HUMOR AMARILLO. Y digo entre todos porque es bastante probable que me olvide de algún nombre de prueba, de la prueba en sí, de lo que iba la prueba, de algún personaje, etc. Si tú recuerdas algo que yo he olvidado o quieres corregir cualquier cosa, contribuye a la causa, envíame un mail y explica lo que recuerdas, o explícalo en el guestbook.
De algunas de las pruebas y personajes tengo fotos, de otras y otros no. Repito, si puedes colaborar, hazlo.
Vamos allá: El concurso original iba de que un ejército de concursantes dirigidos por "El General" intentaba asaltar el castillo de Takeshi, un señor feudal. Puede que alguno se diese cuenta de que Takeshi estaba interpretado por Takeshi "Beat" Kitano, famoso actor y director de cine japonés, que además dirigía el programa en cuestión. El caso es que, en la versión original, empezaban cientos de sufridos concursantes y al final sólo quedaba uno, que ganaba un suculento premio.
Pues bien, todo esto nos importa un pimiento. Para nosotros HUMOR AMARILLO era un programa que daban en un horario variable, que duraba una media hora y que consistía en unos japoneses que se pegaban unas ostias monumentales. Todo ello desordenado, sin ningún sentido, y aderezado con unos comentarios surrealistas de dos locutores legendarios.
Eso es lo que era y queremos que vuelva a ser.
LAS PRUEBAS Había muchas y variadas pruebas, he aquí una relación de muchas de ellas. Poco a poco, iré aumentando el número de pruebas. EL ASALTO
En la versión original es la primera prueba, en la que eliminaban a más de la mitad de concursantes, como un filtro, vaya. Se trataba de entrar en la fortaleza de Takeshi, y sólo pasaban los X primeros en entrar. Si pasabas esta prueba ya empezaban las pruebas normales. En la versión española también solía ser la primera prueba que daban. Empezaba con El General dando un discurso a los concursantes en la ladera de una montaña, infundiendoles ánimos para lo que se les venía encima. En nuestro HUMOR AMARILLO, claro, ese discurso era "interpetado" por los comentaristas como les apeteciese en el día en cuestión. Al acabar la charla, todos los concursantes gritaban al unísono y se lanzaban corriendo colina abajo para intentar asaltar el castillo. Debían afrontar distintos obstáculos, como una rampa resbaladiza... para esto a veces se ayudaban unos a otros, lo que en nuestro país habría sido impensable, más que nada porque además el que ayudaba muchas veces se quedaba luego sin poder subir, y aunque lo hiciera, se había quedado el último. Al otro lado de la rampa había otra rampa, esta vez de bajada, sólo había que dejarse deslizar como en un tobogán... pues muchos se tiraban en cuclillas y al llegar abajo topaban con un pequeño bordillo y se daban con el suelo en el rostro. Pasada la rampa los obstáculos variaban, y la forma de ganar, también. A veces tenían que meterse en una piscina con barro o harina y buscar algún objeto, si lo encontraban, pasaban la prueba; otras veces llevaban en el casco un círculo de papel y pasaban la prueba los X primeros en acabar el recorrido con el papel intacto... lo que era difícil porque entonces había unos malos vestidos de power ranger que iban armados con pistolas de agua y apuntaban al papelito. La diversión estaba en que al mismo tiempo podías ver muchas caídas y galletos, pero no era una de las pruebas fuertes, vaya, era sólo para que, como en la naturaleza, los más débiles quedasen eliminados a las primeras de cambio.
LOS BOLOS
Aquí participaban diez concursantes al mismo tiempo, cada uno enfundado en un disfraz de bolo que sólo les dejaba la cara fuera y con el que no podían ni moverse. Los bolos, lógicamente, estaban colocados como en una partida de bolos normal. El orden se hacía mediante un sorteo al empezar la prueba y, claro, había sitios más seguros que otros, por lo que al que le tocaba el sitio del bolo número 1, pues no se ponía demasiado contento. Total, que ya colocados, un par de malos dejaban caer por una rampa, al final de la que estaban los bolos, una pedazo de bola gigante que cogía una velocidad y mala leche considerables. El resultado es adivinable, impactaba contra los pobres concursante-bolo y tumbaba a unos cuantos normalmente, que quedaban eliminados. En el ridículo programa "Gran Prix" de Televisión Española, presentado por el aún más ridículo Ramón García, tienen una prueba parecida pero no le llega a la suela de los zapatos a esta, dónde va a parar.
EL DOMINÓ
Esta era muy sencilla, de planteamiento ojo, el concursante tenía que llegar de una plataforma a otra, separadas por un montón de fichas de dominó gigantes. Pues eso, había que pasar corriendo por encima de las fichas sin caerte, lo que era bastante complicado, sobretodo cuando era por parejas... de vez en cuando hacían programas de padre-hijo, como en la foto. El que llegaba a la segunda plataforma, pasaba la prueba.
EL LABERINTO DEL CHINOTAURO
Un clásico. El concursante entraba por una puerta del laberinto y, lógicamente, tenía que llegar al final. El laberinto eran un montón de pequeñas celdillas cuadradas, alguna vez incluso hexagonales, cada una con cuatro puertas, que daban a otra celdilla o a un laguillo de agua marrón. Si todas las puertas se abren, se supone que era muy fácil llegar al final, no? Pues no, porque en el laberinto también había un par de malos, normalmente uno calvo gordo y El Loco Del Pelo Rojo, a veces incluso El Occidental Barbudo. Y estos malos iban a por el concursante, y además parecía que sabían siempre por dónde iba el pobre, porque le tendían unas emboscadas del copón. El hecho de que hubiese malos hacía que el concursante se lanzase por el laberinto a toda velocidad asustado por cada ruido de pasos o puertas abriéndose... muchas veces corría tanto que se caía al agua él solito. Si el concursante era atrapado por los malos, le pintaban la cara de negro y lo lanzaban al agua sin piedad. Lo más divertido es que seguías la prueba desde una cámara situada encima del laberinto, que no tenía techo, y así ibas viendo por donde tiraba el concursante y como lo iban cerrando los malos. Una curiosidad, en un programa recuerdo a un concursante vestido de ninja que se subió a la pared y fue hasta la salida corriendo por encima del laberinto.
LA LIANA / LA PÉRTIGA / LA SETA
En realidad venían a ser la misma prueba. Desde una plataforma elevada, había que llegar a otra pequeña situada en medio del agua, para ello debían usar una liana, una pértiga o una seta que daba vueltas, depende de la prueba. El fostión típico de la liana era por dejarse caer a peso muerto en plan saco de patatas en lugar de agarrarse bien arriba de la liana y balancearse. Y en la pértiga muchos no se agarraban bien ni tomaban impulso suficiente ni la clavaban bien lejos y acababan deslizándose por ella como si fuese un poste de bomberos. La variante de la seta era curiosa, la seta tenía un asa en la que podías agarrar una mano, pero la otra debías aferrarla al cilindro de la seta en sí, lo que era complicado porque era bastante ancha... solían quedarse colgados de la mano del asa hasta que, con tanto giro, se acababan cayendo. Una curiosidad: a las chicas las dejaban ayudarse de una pequeña cuerda para rodear el tronco de la seta. En cualquiera de las modalidades, lo difícil una vez llegaban a la altura de la segunda plataforma, era caer en ella... y aguantarse, porque muchos en lugar de caer en la plataforma, rebotaban en ella. Había una modalidad de liana más, en la que, en lugar de llegar a una plataforma, debían quedarse pegados en una pared, provistos de un traje de velcro... el piño contra la pared asegurado.
LAS MANAZAS
Esta prueba tenía más de una variante, pero todas venían a ser lo mismo. Unos diez concursantes estaban enfundados en un traje de mano gigante, que sólo dejaba ver sus caras y les dejaba la movilidad del cuerpo reducida de rodilla para arriba... lo que hace que uno camine estilo pingüino. Por todo el suelo del sitio donde se hacía la prueba había unas cartas con algo escrito, un número, un kanji (ideograma japonés), etc., y uno era la respuesta correcta a una pregunta que hacía el presentador. Los concursantes-mano empezaban a "correr" y, al ver la carta correcta, se lanzaban en plancha encima de ella. Los concursantes-mano solían quedar amontonados unos encima de otros, así que, al apartarlos, el que estaba debajo de todo, que era el primero que se había lanzado sobre la carta, ganaba y pasaba la prueba. Lo mejor era el fostión que se daban tirándose de morros al suelo.
LOS AUTOCHOQUES
Esta prueba salía muy pocas veces y tampoco era demasiado divertida. Tres o cuatro concursantes iban cada uno en su autochoque, con una pinta sideral que te mueres, y también había malos con sus autochoques correspondientes. Incluso estaban los dos samurais malos, Takeshi y el colega. Se supone que se disparaban larsers o algo así, pero no se entendía nada, y salían chispas y tal. Poco más.
LOS CAÑONES DE NAKASONE
Prueba mítica. Situémonos: una pasarela de cuerdas tensadas y madera, sin barandilla, sobre la que ya sería difícil pasar en circunstancias normales, aderezada con algún obstáculo en forma de roca de porexpán; debajo, una red para impedir la caída mortal; dos malos armados de bastante mala leche y, sobretodo, un cañón que dispara pelotas de voleibol de color negro. Una vez situados, empezamos. El objetivo es obvio, pasar de un lado al otro de la pasarela, no? Pero no sólo eso, había que llegar llevando un balón de voleibol de color dorado que te lanzaban al principio de la pasarela... algunos se caían ya al cojer este balón. Una vez tenía el dorado, los dos malos empezaban a fusilar literalmente al pobre concursante a balonazos, y no iban flojillos precisamente. Si el concursante perdía el balón dorado, tenía que volver al principio de la pasarela para que le pasasen otro. Lo mejor de esta prueba era la mala leche de los dos malos, que apuntaban a las rodillas o a la cabeza, y no se apiadaban aunque el concursante estuviese agarrado a la pasarela con una mano, casi cayendo. Prueba mítica, repito.
EL MARTILLAZO AL DISCO
Esta prueba, como alguna otra, sólo existía en la versión de juegos padre-hijo. Como se ve en la foto, el niño se situaba encima de una pila de discos de colores. El padre arreaba un martillazo a uno de esos discos para sacarlo del sitio completamente sin que la pila se fuese abajo, con el objetivo de, poco a poco, dejar sólo el disco de arriba del todo, el del niño. Para que esto fuese posible, el niño tenía que saltar justo en el momento del martillazo. No hay que decir nada más, imaginad las ostias que se pegaban los chavalillos.
LA PELOTA EN EL BARRIZAL
De esta prueba había un par de modalidades, la de la pelota de fútbol y la de la pelota de béisbol. El caso es que la pelota era disparada hacía arriba, pero muy arriba, en un caso por un cañón como el de la prueba de Nakasone y en otro por un tío con un bate de béisbol, que no veas como le daba. De una u otra forma, el concursante tenía que atrapar la bola antes de que tocase el suelo, en un caso con una palangana y en el otro con un guante de béisbol. Para acabarlo de redondear, la prueba se hacía en un barrizal inmundo en el que casi no podían ni correr. El resto es obvio: a muchos les rebotaba la pelota en la palangana, otros se lanzaban en plancha y no llegaban, a algunos les daba la pelota en pleno casco... peligroso sobretodo en el caso de la de béisbol, etc. Algunos incluso la atrapaban y pasaban la prueba.
LA TABLA DESLIZANTE
Aquí había una plataforma alargada cubierta de pequeños rodillos metálicos, y, al principio de ésta, como una tabla de surf en forma de quilla de barco. El concursante pillaba carrera, se lanzaba tumbado sobre la tabla-barco y empezaba a deslizarse por la plataforma. Objetivo, no caerse de la plataforma al agua que la rodeaba. Algunos se caían por un lado por no tirarse rectos, otros se pasaban de fuerza y se les acababa la plataforma. Pero claro, sería muy fácil si sólo fuese esto, te tiras flojo y punto. Pues no, justo al final de la plataforma había una zona con una flecha, y, para pasar la prueba, tenían que quedarse dentro de esa zona. Si se quedaban cortos, de detrás de la plataforma salía de golpe un malo calvo delgado gritando, no confundir con el calvo gordo de otras pruebas, y empujaba al pobre concursante al agua. Interesante ver cómo intentaban darse impulso si veían que se quedaban cortos, o como levantaban el tronco para ofrecer resistencia al aire si veían que se pasaban. El malo calvo impagable.
LAS PUERTAS FALSAS
Aquí los golpes eran de escándalo. El concursante salía corriendo como un loco, para variar, y se encontraba con una pared con cuatro o cinco puertas a elegir. Algunas eran de papel y se rompían dejándote pasar, otras eran de madera y lo que se rompía era el rostro del concursante, otras eran de papel pero detrás había una red en la que se quedaba atrapado y otras eran de papel pero detrás había un agujero lleno de agua. Divertido, no? Pues así como tres o cuatro veces. Parece que era obligatorio correr como un poseso y lanzarse sin miedo contra la puerta sin pensar en que igual estaba dura, porque si no, no lo entiendo... claro que cuando se quedaban en la red aún era casi peor, muy triste. Además, alguna vez introducían la variedad de situar entre una pared de puertas y otra a un malo vestido de samurai gigante con guantes de boxeo... los comentaristas lo llamaban "agente de tráfico", "policía municipal" y variantes, y, aunque nunca los pillaba porque casi no podía ni moverse, intentaba darles con los guantes. Lo mejor, ver que alguno se lanzaba sin pensar y casi temblaba la pared con el golpe de cara.
LOS ROLLITOS DE PRIMAVERA
Una de las clásicas, una de las más difíciles, una de las más dolorosas. Objetivo: intentar llegar de una plataforma a otra, separadas por unos rodillos gigantes y muy bien engrasados, porque giraban a la mínima. Aquí se daban unas ostias de impresión, o se comían el rodillo de delante, o se escurrían en las posturas más imposibles entre un rodillo y otro, o se caían de espaldas contra el rodillo que acababan de pisar... el caso es que era muy difícil. Dolor.
LOS RUBICUNDOS
En esta el concursante se enfrentaba a todos los malos a la vez. Le ponian un casco de fútbol americano, le daban una pelota del mismo deporte y, ala, a llegar al final del campo. Por el camino estaban todos los malos del programa con unos disfraces de jugador de fútbol americano que les quitaban un poco de movilidad... pero iban a saco.
LA SUBIDA AL CASTILLO
Esta prueba recuerdo que tenía un nombre, algo así como "El Albondigón" o "El Guisante Gigante" o algo así, pero no lo recuerdo exactamente. Se trataba de subir la ladera de una montaña por un canal por el que de vez en cuando dejaban caer unas rocas gigantes en plan Indiana Jones. El canal estaba recubierto de espuma y las rocas lógicamente no eran de verdad, aunque tenían pinta de pesar lo suyo, pero el caso es que parecía doler cuando les atropellaba la roca y les pasaba por encima o los lanzaba colina abajo. A lo largo del canal había unos huecos aquí y allá donde podían resguardarse de las rocas, pero cuando menos se lo esperaban, les salía un malo por detrás y les empujaba de nuevo al canal, normalmente justo cuando venía el rocote.
EL ZUMO DE NIPÓN
Combate de sumo, vaya. El concursante sacaba de una caja una pelota de tenis al azar y, dependiendo del color de la pelota, se enfrentaba a un luchador o a otro. Había uno cachas, que solía ser El Occidental Barbudo, uno gordo, un par de escuchimizados y por fin, el famoso Grano de Café... era un tío con un disfraz de cara de luchador de sumo, pero ya sabeis como eran los comentaristas, no? Pues eso, un combate de sumo, el primero que saca al otro del redondel o lo hace caer al suelo, gana. Lo mejor, la poca compasión del cachas y el gordo, y la pinta de los escuchimizados.
LA TABLA DE SURF
Otro clásico. Situémonos: una tabla de surf enganchada a un eje que da vueltas en medio del agua a una altura considerable. El concursante está en una plataforma y, cuando la tabla acaba de pasar por debajo de ella, se sube en marcha... aquí muchos se caían ya. Si se mantiene en pie, al poco tiempo hay un obstáculo en forma de pez... los comentaristas lo llamaban El Pezón, hay que saltarlo y volver a caer en la tabla. Eso sigue girando, y al momento llega otra plataforma como la primera, hay que bajarse y volverse a subir a la tabla, pero en la plataforma hay un malo con gafas vestido de india americana que intenta molestar al concursante... delirante, no? De vuelta en la tabla, otro pez como el de antes. Y, por último, llega a la plataforma de salida y pasa la prueba. Esta prueba creo que fue la primera que vimos de HUMOR AMARILLO, porque en el también mítico programa "Un, Dos, Tres" pusieron algunas imágenes. No confundir con el programa "Endurance", del que también pusieron imágenes y que era parecido, pero mucho más duro y serio. Bueno, a lo nuestro, una prueba clásica y legendaria ya.
LAS ZAMBURGUESAS
Para mí, la mejor prueba del programa... por eso la elegí para el logo. Instinto de supervivencia desatado. El objetivo era llegar de un lado al otro de un lago, saltando de zamburguesa en zamburguesa... eran unas falsas rocas redondas y planas. La dificultad estaba en que, aparte de estar mojadas, unas zamburguesas se mantenían a flote, sólidas, y otras se hundían al pisarlas. Y ahí no vale tantear con el pie a ver si se hundía, no... hay que ir a por todas, salir corriendo como un histérico y saltar de roca en roca casi sin mirarlas, dando por hecho que vas a elegir las buenas. De hecho, iban tan a saco que muchos se caían incluso sin haber pisado ninguna de las malas. En esa prueba la ley de Murphy demostraba su validez, ya que casi siempre se les hundía la que pisaban y, al caer, se daban de morros contra otra que, siempre, era sólida y dura. Prueba mitiquísima y grandiosa.
EL KARAOKE
Esta aquí como que no se entendía demasiado y no hacía mucha gracia. El caso es que se hacía en una habitación rollo sala de estar, donde había un par de tíos con pinta de yakuza (mafioso japonés) y sus correspondientes matones, y también un par de chicas vestidas de conejito de playboy. Entonces entraba el concursante, le daban un micro y tenía que cantar en plan karaoke la canción que le pusieran. Si los yakuza creían que cantaba bien, pasaba la prueba, si no, los matones los echaban sin piedad. La gracia estaba en que les ponían canciones de un estilo músical japonés llamado "enka" y que es más o menos como aquí la copla o el pasodoble... pero claro, eso hará gracia allí, así que esta prueba no era demasiado divertida.
LOS PERSONAJES ( p r ó x i m a m e n t e )
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